martes, 17 de agosto de 2010

Los niños y la fe


“...y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden dar la sabiduría que lleva a la salvación mediante la fe en Cristo Jesús.” (II Timoteo 3:15)


Aún recuerdo con nostalgia cuando de niño empecé, por invitación de un compañerito de escuela y por gracia de Dios, en una Hora Feliz de una iglesia cristiana en las cercanías de mi casa.
Tengo presente a mi primera maestra que con las enseñanzas de la Palabra nos mantenía cautivos y absortos pensando e imaginando las peripecias de los primeros cristianos, las aventuras del rey David, el arca de Noé, la ballena de Jonás, Moisés y otros tantos personas que se hicieron modelos en mi vida.
A medida que fui creciendo, tal como lo hizo seguramente Timoteo, las escrituras fueron tomando otro protagonismo, no ya desde del mismo lugar de niño sino de un adulto en crecimiento.
Pablo le recuerda a su amigo Timoteo, que las enseñanzas de su abuela Loida fueron muy importantes para la sabiduría, pero no cualquier sabiduría, sino la que lleva a la salvación mediante la fe en nuestro Señor.
Esto nos lleva a pensar si cuando enseñamos a nuestros niños lo hacemos para cubrir un espacio que siempre estuvo, o lo hacemos para que los niños puedan conocer la fe puesta en nuestro Señor Jesucristo.

Oremos y actuemos para que los niños puedan encontrarse con Jesús a través de las historias que se encuentran en su palabra.

¿Aprendió historias bíblicas durante su niñez? ¿Cuál influyó más en su vida? ¿Quién se las enseñó?
¿Cuáles puede recordar hasta hoy? ¿Las vuelve a leer o sólo se basa en su memoria?
¿Recordamos en qué libro bíblico está cada una?
¿A cuántos niños les contó esas historias?
Cuando un niño nos pide un cuento (antes de dormir o durante el día), ¿le contamos Caperucita roja, Cenicienta, o Jonás, Sansón, Noé, Pablo?


Lo animamos a compartir en los comentarios cuál fue la historia que más influyó o recordó en su vida. Dios lo bendiga.


Autor: Héctor Valdivia (Willy)
Iglesia Evangélica Metodista en Alta Gracia, Córdoba.

viernes, 6 de agosto de 2010

Hora de ser como niños


“En aquella misma hora Jesús se regocijó en el Espíritu y dijo: Yo te alabo, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos, y las has revelado a los niños. Si, Padre, porque así te agrado”
Mateo 11:25-26 (RV 1960)


En enero de este año nos mudamos a un nuevo barrio y a los pocos días nos dimos cuenta que nuestros hijos, uno de 4 y el otro de 1 año y medio ya se habían hecho de un grupo de amiguitos con quienes jugar, compartir sus juguetes y la merienda entre risas y juegos.


Mientras que nosotros los adultos tenemos cientos de condiciones y prejuicios antes de invitar a alguien a nuestra casa y comenzar a relacionarnos con ellos.


Al verlos tan espontáneos, auténticos y sin vueltas para relacionarse, sin importarles la edad, su condición cultural, credo o partido político, recuerdo las palabras de Jesús “porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos, y las has revelado a los niños”.


Por otra parte, este texto empalma con Mateo 18,1-4, donde Jesús insiste en la necesidad de llegar a ser como niño para entrar al Reino de los cielos.


La distinción entre los sabios y entendidos por un lado y los niños, los simples e “inmaduros” por el otro trabaja sobre la dimensión paradójica, pero no arbitraria. Es un hecho que quienes se creen entendidos frecuentemente devienen en soberbios y autosuficientes.


Pidamos a nuestro buen Dios que nos haga cada día más como niños. Amén


¿Cómo te relacionabas con otras personas cuando eras niño? ¿Lo haces igual ahora? ¿Hay algo que quisieras tener en tu forma de relacionarte con otros y no tienes? ¿Se lo pediste al Señor?

Autora: S. Natalia Barrios
(Pastora en Gral Alvear, San Rafael
y Bowen, pcia de Mendoza)

martes, 3 de agosto de 2010

Bienvenidos


¡Nos alegra poder encontrarnos en éste, un espacio nuevo!

“La lectura devocional de la Biblia nos da un alimento espiritual insustituible para enfrentar el discipulado y la misión”, nos dice el pastor Raúl Sosa en su trabajo 7x7: 49 días al discipulado.

¿Alguna vez se preguntó si el espacio virtual podía tener alguna relación con la devoción a Jesucristo? ¿Si el espacio virtual le podía aportar algo a su espiritualidad? Le proponemos transformar algo “frío” como una computadora, en un espacio de devoción y comunión.

Espacio de devoción, donde distintos hermanos, de todo el país, nos compartirán testimonios (que se renovarán cada diez días) que seguramente le fortalecerán en su espíritu y le harán recordar y meditar en agradecimientos, confesiones e intercesiones frente al Señor.

Espacio de comunión, ya que lo que quiera compartir a partir del devocional lo puede compartir como comentario al blog o enviar a iglesiametodistargentina@gmail.com , desde donde se le contestarán dudas, comentarios y testimonios.

En el mes de agosto, a la luz de la realización del II Encuentro Nacional de Educación Cristiana de la Iglesia Evangélica Metodista Argentina, el tema guía será la niñez, la espiritualidad en relación a los niños. ¡Cuánto tenemos que aprender de ellos!

En la seguridad de que “Feliz el hombre (…) que pone su amor en la Ley del Señor y en ella medita noche y día” (Salmo 1:1-2), empezamos este espacio al cual lo invitamos a formar parte.

Es nuestra oración que le ayude a meditar en la Palabra del Señor, que sea de bendición, así como lo es para quienes lo preparamos,

Dios lo bendiga,



Pastora Silvina Cardoso
(editora)